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Este es un post por y para las mamis pero también para sus parejas y las personas que las rodean. Se podría decir que, junto con la alimentación, el sueño es EL tema en la crianza. Un ‘tópico típico’ que se repite sin excepción tanto si das el pecho como si no. Las preguntas que suelen hacernos a las madres desde que parimos son: ¿Ya duerme toda la noche? ¿En su propia cama? Y la que más problemas me ha generado en casa: ¿Ya sabe dormir solita?

Esta última tiene mucha tela por dos razones:

  1. ¿Qué interés o prisa hay para que aprenda a dormirse sola? Y si resulta que a mi no me importa ayudarla a dormirse, ¿quién decide que esto es algo que hay que hacer SI o SI?
  2. Si el sueño es un proceso madurativo, ¿porqué la gran mayoría de la gente considera que esto hay que enseñárselo? Mi hija ha aprendido a hacerlo casi todo sola, empezando por andar, y no veo ningun motivo que justifique cambiar de “método” en el caso del dormir.

Y a pesar de tenerlo muy claro, hace unos meses que intento destetar a La Patu por la noche con la esperanza de que duerma mejor.

Una de las claves del destete respetuoso se basa en “no ofrecer, no negar” y yo lo he estado practicando por las noches desde los 18 hasta ahora (seguimos con 27 meses). Y como cada niño es un mundo, nuestro contexto ha sido el siguiente: no he podido usar chupete ni biberón y no he querido que fuera su padre a dormirla para evitar que, encima de “perder” a su preciada teta, también pierda la presencia de su madre.

Este verano conseguimos que fuera su padre quien la pusiera a dormir y la cosa iba bastante bien hasta que tuvimos que recular. Llorando como una loca, un día La Patu pidió que fuera yo a dormirla así que acabé cediendo y la dormí con la teta. #Elpatupapi estaba convencido de que eso era un paso hacia atrás pero esa misma noche me di cuenta de que algo había cambiado: era la primera vez que me sentía con fuerza para acompañarla en el proceso de quitar la teta por la noche completamente.

Y así fue como empecé un destete nocturno basado en algo que iba bastante en contra de mis principios pero que quise probar influenciada por el famoso: “son tres noches malas y después ya está”.

Lo que descubrí después de cinco noches es absolutamente revelador.

Primera noche
La dejo tetear un poco y contamos hasta 3 para que suelte el pecho. Está casi dormida pero se resiste a acabar de dormirse sola así que se pasa 20 minutos llorando pidiendo teta. Me mantengo firme y tranquila, le intento cantar algo y explicarle lo que pasa. Para no desesperarme con su llanto, intento tomármelo como “una rabieta más” y la acompaño desde la calma y la firmeza hasta que se duerme.

Esa noche se despierta más de lo normal pero yo me mantengo firme y por primera vez, le niego la teta todas las veces y la duermo con abrazos. Mi gran aliada: una camiseta bastante cerrada por arriba y puesta por dentro de los leggins para evitar que La Patu pueda acceder al pecho.

Tercera noche
Le doy teta en el sofá un rato. Hacemos cuenta atrás, da las buenas noches a todo y a todos -teta incluida- y nos vamos a su habitación a dormir. Se resiste como tantas otras veces: pide agua, abre la puerta y la luz. Le recuerdo que las tetis estan durmiendo y al cabo de un rato lo acepta. Tarda unos 20 minutos en quedarse KO pero sin llorar.

Quinta noche

Me agobio bastante porqué tarda una trilogía entera en dormirse. Se despierta al cabo de 3 horas (hacia las 12) y me tumbo con ella en su habitación. Está enfadada diciendo que no pero por primera vez no pide teta ni intenta acceder al pecho. Protesta un poco más y se duerme en 5 minutos sin soltar una sola lágrima.

Se vuelve a despertar a las 5 de la madrugada llorando muy enfadada. Yo me mantengo tranquila hasta que empiezan las patadas y los mordiscos. Al cabo de media hora se calma un poco y parece que se queda dormida pero estamos las dos completamente desveladas. Me la llevo al comedor y hago como si fuera de día a pesar de que no son ni las 6 AM.

Conclusión: esta no es la forma. Y no es que esté tirando la toalla. Nosotras no vamos a hacer ningun destete nocturno porque en realidad, hace meses que lo estamos haciendo.

La diferencia es que esta vez me empeñé en negarle el pecho pasara lo que pasara. ¡ERROR! Las veces que se lo negaba y ella aceptaba sin rechistar muy bien pero, ¿y las que no? Lloros, patadas, mordiscos y disgustos monumentales que solo han servido para pasarlo mal las dos.

Lo bueno de todo esto es que ahora ya no tengo dudas de como hacerlo. Hay miles de posts sobre este tema pero al final cada uno lidia con su propia realidad. Yo pensaba que estira y afloja me iba a la contra pero dejando que ella cogiera las riendas en este tema (obviamente no dejo que sea así con todo) hemos conseguido un montón de cosas:

  • que la duerma su padre (un día hasta pudimos ir a cenar porqué la durmió su abuela, ¡aun no me lo creo!)
  • pasar de 5 o 6 despertares a 1 o 2
  • que volviera a dormirse sin teta
  • que duerma en su propia habitación
  • que aprendiera a relajarse con la teta y acabar de dormirse solita después

Y la más importante: las veces que acepta dormirse sin teta ya empiezan a superar a las que no y, atención, ¡SIN UNA SOLA LÁGRIMA!

Y vosotras, ¿qué tácticas usáis para ayudar a vuestros peques a dormir? 🙂