Como este tema suscita mucha curiosidad en mi entorno hoy hablaré de la diabetes gestacional. Son dos embarazos conviviendo con ella y creo que mi experiencia puede ayudar a muchas madres, especialmente si es su primer embarazo.

A mi por lo menos me hubiera gustado conocer otros testimonios en mi primer embarazo porque el diagnóstico fue un bajón enorme. Me sentía culpable e iba llorando por los rincones desconsolada sin que nadie me comprendiera. Es más, aun recuerdo los comentarios de gente cercana insinuando que era culpa mía debido a mi sobrepeso.

Primero: cuando me quedé embarazada de La Patu tenía un “LIGERO sobrepeso”, dicho literalmente por mi endocrina de entonces.

Segundo: hay gente MUY DELGADA con diabetes gestacional. Que sí, hay que cuidarse, embarazarse con sobrepeso no es lo ideal pero de ahí a decir que tienes diabetes por este motivo pues va a ser que no.

¿Qué es la diabetes gestacional?

Tiene dos características principales: se produce solo durante el embarazo y suele “irse” después de parir y es consecuencia directa de un mal funcionamiento del páncreas, el encargado de producir una hormona llamada insulina.

¿Y esto qué supone? Pues básicamente que los niveles de azúcar en sangre estan anormalmente altos lo que es peligroso porque provoca que el bebé sea más grande de lo normal (entre otras cosas, he resumido mucho).

Como cada embarazo y mujer son un mundo, hay mamis que consiguen controlar los niveles de azúcar solo con dieta y ejercicio y hay otras que se tienen que pinchar insulina. En mi caso ha sido muy distinto en cada embarazo.

Diferencias entre mis dos embarazos

Que tengas diabetes gestacional en el primer embarazo no significa que vuelvas a tenerla en el segundo pero en mi caso he hecho doblete.

La principal diferencia es que en el primero me lo diagnosticaron entre las 24 y las 28 semanas, que es cuando acostumbra a aparecer, y estuvo controlado con dieta y ejercicio moderado. Y en el segundo, en cambio, la diabetes apareció desde el primer trimestre y me he tenido que pinchar insulina.

Lo de tener que pincharme insulina fue un bajón respecto al primer embarazo pero doy gracias que solo es un pinchazo antes de ir a dormir. El resto del día, los valores salen perfectos con dieta y ejercicio moderado.

Mis rutinas

Sigo una dieta muy estricta en la que se pesan todos los hidratos de carbono porque son los que suben más el azúcar. Es importante tener en cuenta dos cosas: los hidratos de carbono NO se pueden eliminar durante un embarazo y hay que limitar la fruta (pocas piezas al día y pequeñas).

A pesar de todo, reconozco que algun día me he saltado la dieta. Tampoco pasa nada, os hablo de una cena de sábado puntual o una comida fuera de casa. Y siempre intentando compensar el exceso con una pequeña caminata.

Otra rutina importante y tediosa: me pincho en el dedo 4 veces al día (en ayunas y después de cada comida) para poner la gotita de sangre en el glucómetro, la máquina que me dice si tengo el azúcar alto.

La gran ventaja: me he ahorrado hacerme la curva larga. Esa es la prueba que te hacen si el test de O’Sullivan (te miden el azúcar en sangre al cabo de 1 hora de hacerte beber un líquido azucarado y que a mi me da unas náuseas que te mueres) sale mal y consiste en beberte ese líquido infernal y esperarte como 4 o 5 horas para ver los niveles de azúcar en sangre durante ese período.

No me quejo, solo por poder ahorrarme esta prueba vale la pena estar con el glucómetro todo el día.

Los pinchazos de insulina

Esta es la principal diferencia entre los dos embarazos. Mientras en el primero los niveles de azúcar estaban controlados con la dieta y el deporte, no ha sido así esta vez.

Porque sí, puede pasar y tampoco es culpa vuestra, que hagas dieta y deporte y aun así te tengas que pinchar insulina.

En mi caso solo me pincho insulina antes de ir a dormir porque el azúcar en ayunas, que debe estar por debajo de 90, me salen altos. Y el resto del día nada, dieta y algo de deporte.

Ahora solo espero seguir así, aun me queda la recta final del embarazo y es cuando cuesta más controlar tanto el peso (del que voy fenomenal, 4 quilos en 7 meses) como los niveles de azúcar.

3 comentarios sobre “Mi experiencia con la diabetes gestacional durante el embarazo

  1. Esa prueba de la curva larga es la peor la vomité una vez y todas las veces que me la han hecho, que debo decir han sido muchas porque he tenido sobrepeso toda mi vida ha sido un total y verdadero agobio.
    Me alegra saber que lo llevas con tan bien animo. Besos

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  2. Fatal lo he pasado con mis 3 curvas largas…pero la última fue el colmo, con diarrea y casi desmayo… increíble lo que te hace en el cuerpo el líquido ese… gracias por el post! ah! con diabetes gestacional también puede salir un bebé pequeño que al final le cueste crecer dentro del útero. Este fue mi caso. Besos!

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