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Este cumple es muy especial porque La Patu deja atrás la etapa de bebé de forma “oficial” y además… ¡es su último aniversario como hija única! No os diré que me da pena porque estoy convencida de que darle un hermano es el mejor regalo y mientras ella no lo vea así, aquí estaremos para apoyarla en todo lo que necesite.

La llegada de un bebé es un cambio muy heavy para todos y está claro que nos costará adaptarnos pero estamos preparados. La crianza es la tarea más difícil del mundo y aunque no siempre lo hago bien, estoy dispuesta a acompañarla igual que lo hago con cada una de sus rabietas, enfados y aprendizajes.

Sentimentalismos aparte, una de las cosas que más que gusta de esta día es hacer un post para comparar como es La Patu cada año. Empecé esta “tradición” en su segundo cumpleaños así que sigo este año con #10cosassobrelapatu:

  1. La Patu es tan sumamente sociable que se para a contarle su vida al primero que pasa, literalmente. No sabe lo que es la vergüenza y cuando se encuentra con niñ@s tímidos no lo entiende.
  2. Relacionado con el punto anterior: cuando vamos al parque siempre pregunta el nombre del crío con el que está jugando y, si ve que no le responden al hacer la pregunta en catalán, cambia al castellano. ¡Me parto con ella!
  3. Hay cosas que no cambian: su pasión por la música sigue intacta. Hace ritmos, intenta tocar el piano y por navidad se subió a una silla delante de una treintena de personas para cantar una canción tras otra micrófono en mano. ¿Habrá nacido una estrella? 😉
  4. El sueño. Este ha sido EL tema desde siempre y os tengo que confesar que hemos probado de todo y NADA ha funcionado así que hace pocos meses que vuelve a dormir con nosotros pero en su propia cama. La buena noticia es que DUERME DEL TIRÓN por primera vez en su vida y que no tenemos previsto pasarla a su habitación hasta dentro de un año como mínimo. Espero que para entonces esté preparada…
  5. La teta. Como ya os conté en Instagram, despedimos el 2017 dejando atrás una maravillosa y a veces agotadora lactancia. Nunca imaginé tener un destete tan natural y progresivo con ella, tetiadicta de libro, pero así ha sido. Ahora hay días que me pide pero ha perdido el reflejo de succión y yo la voy mentalizando con que la teta es para el bebé porque no tengo claro que quiera que se reenganche cuando nazca su hermano.
  6. Aunque he cometido el error de decirlo delante de ella, cuando me dicen lo cariñosa que es siempre aclaro: te está saludando porque hace días que no te ve pero esta niña es igual de cariñosa que su madre, o sea, ¡nada y menos! No nos gustan los achuchones ni los abrazos demasiado largos y solo damos besos si estamos muuuy motivadas. Y como siempre hay algun adulto que no lo respeta o incluso la soborna, ya me estoy encargando de darle las herramientas necesarias para que no se deje chantajear y se defienda de abrazos y besos que no quiere dar ni recibir.
  7. No todo es perfección en ella (ni en nadie, obviamente) así que ahora pasamos por una fase un poco complicada de gestión de emociones. Las famosas “rabietas” ahora duran más y aunque pasa épocas largas sin ninguna las ‘malas rachas’ son duras porque ella lo pasa fatal y yo tengo la sensación de que soy la única que sé como acompañarla debidamente (y la única que ha leído libros sobre el tema de toda la familia)
  8. Algo que no me creía posible: aunque sigue prefiriendo el pilla pilla, las pelotas y el parque a las muñecas, ha cogido cierta afición a los cuentos. Ahora mi objetivo es que me vea cada vez más con un libro en la mano en vez de el móbil… ¡me parece clave predicar con el ejemplo!
  9. Es muy educada y estoy convencida de que sustituir el típico “muy bien” por un “gracias” ha sido determinante. Tiene el ‘gracias’, ‘por favor’ y ‘de nada’ más que dominados y no hace falta que se lo digas porque le sale solo.
  10. Sigue sin querer peinarse pero no me sorprende porque no es nada coqueta, ni tan solo con la ropa. He intentado dejarla elegir a ver si así se resistía un poco menos a la hora de vestir pero le da absolutamente igual lo que le pongas. Eso sí, hay una pieza que tiene muy claro que NO quiere: la chaqueta! No sabéis las ganas que tenía de que dejara de hacer frío! 😅

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